#NoSinMiMaleta está de vuelta.
Energía, alegría, encuentros y muchos reencuentros: así ha comenzado para mí este nuevo curso.

Dicen que el año empieza realmente en septiembre y no en enero. Este año, para mí, ha sido exactamente así.
Desde el pasado sábado 12 de septiembre, los días se han llenado de energía, alegría, encuentros, reuniones y, sobre todo, muchos reencuentros.
Después de unos meses de reflexión, reinvención y trabajo silencioso, he vuelto a moverme por los espacios en los que mejor me reconozco: allí donde coinciden las personas, las ideas y las oportunidades.
Y con ese movimiento también regresa #NoSinMiMaleta.
A partir de ahora, este será el espacio desde el que os iré llevando conmigo a algunos de los eventos a los que asisto, los proyectos en los que participo, los lugares que descubro y las conversaciones que merecen continuar más allá de una jornada o de una fotografía.
No quiero hacer una simple agenda de actos. Quiero contar lo que sucede alrededor: las personas que encuentro, los espacios que me sorprenden, los detalles que hacen especial una experiencia y todo aquello que se aprende cuando el trabajo sale del despacho.
Y esta nueva etapa no podía haber empezado mejor: Zaragoza, Madrid, una bicicleta, una de las terrazas más bonitas de la capital, una intensa jornada profesional y una noche de premios, risas y algún que otro brillo.
Empezar pedaleando
Todo comenzó un sábado soleado en Zaragoza, en un encuentro de Hoteles Santos en el Hotel Diagonal Plaza.
Durante unas horas, empresarios y profesionales cambiamos las reuniones por las bicicletas. Una forma divertida y diferente de conversar, compartir tiempo y conocernos fuera de los formatos habituales.
El personal del encuentro estaba en manos de ADICO Eventos. Gracias a mi querida amiga Carmen, que siempre aporta equipos profesionales de gran nivel y consigue que cada detalle humano esté cuidado.
Porque detrás de un buen evento siempre hay personas que reciben, orientan, acompañan y logran que los demás solo tengamos que disfrutar.
No estuvo nada mal empezar así: pedaleando, riendo y compartiendo camino.

Un tardeo sobre los tejados de Callao
La siguiente parada fue Madrid para asistir al tardeo de Conecta One-to-One.
No había agenda ni reuniones programadas. No hacían falta. Éramos alrededor de 300 profesionales del sector disfrutando de una tarde para conversar, reencontrarnos y compartir tiempo sin mirar el reloj.
Y el lugar no podía ser más impresionante: El Cielo de Callao, la terraza situada sobre los emblemáticos Cines Callao.
Es, sin duda, una de las terrazas para eventos más bonitas de Madrid. Estar allí arriba, en pleno centro, con el edificio Schweppes frente a nosotros y la ciudad extendiéndose alrededor, convirtió el tardeo en algo muy especial. La gestión de Fran fue impecable y el espacio demostró todo su potencial como venue: ubicación, personalidad, vistas y una atmósfera difícil de reproducir en otro lugar.
Pero lo mejor, una vez más, fueron las personas. ¡Qué alegría volvernos a ver!
Mónica, Eva, Antonio, Pedro, Rafa, Fernando, Sandra… y tantos profesionales con los que he compartido proyectos, ferias, viajes y diferentes momentos de mi trayectoria.
También fue una alegría reencontrarme con mis amigos de la Rafa Nadal Academy y poder ponernos al día con calma, fuera de las prisas habituales.
Hubo abrazos, risas, conversaciones pendientes y muchos «tenemos que vernos». De esos que, esta vez, habrá que convertir en fechas reales.

MED: una jornada completa para el sector
Al día siguiente, desde las 10:00 de la mañana, llegó Madrid Event Day, organizado por Grupo Eventoplus.
Aquí sí hubo agenda: contenidos, presentaciones, conversaciones profesionales y una visión muy completa de lo que está sucediendo en la industria de los eventos.
Creatividad, producción y emociones. Tres conceptos que resumen perfectamente lo que necesita hoy nuestro sector para seguir evolucionando y crear experiencias que realmente dejen huella.
Fue una jornada intensa, de esas en las que quieres estar en todas partes, escuchar todas las intervenciones y hablar con muchas más personas de las que permite el tiempo. Y, aun así, cada saludo y cada conversación volvieron a recordarme cuánto echaba de menos esta energía.

Lo importante no fue encadenar eventos. Fue volver a mirar a los ojos a tantos profesionales y sentir que las conversaciones seguían vivas.
Del MED a los Premios Eventoplus
La jornada continuó por la tarde en el Madrid Arena con los Premios Eventoplus: una noche para celebrar el talento, la creatividad y el enorme trabajo que existe detrás de cada evento.
Muchísimas gracias a Hard Rock Hotels por acogernos en su mesa. Fue una noche fantástica, compartida con profesionales magníficos y, además, muy divertidos.
Allí coincidí también con compañeros de Event Managers Association, a los que fui encontrando en todos los eventos de la semana, y volví a ver a Alexia, de Workout Events, además de a tantos amigos y profesionales del sector.
Y qué alegría compartir mesa con Eva Isabel Coronado, de Tierra Ibérica Eventos: una gran profesional, compañera y amiga.
Y sí, aquel tocado de brillantes tenía que salir de la maleta. La noche lo merecía.

Esto es #NoSinMiMaleta
No quiero que este espacio sea únicamente una recopilación de los eventos a los que asisto.
Quiero contar lo que sucede alrededor: las personas que vuelvo a encontrar, los espacios que me sorprenden, las conversaciones que abren posibilidades, los looks que también cuentan una historia y esos pequeños momentos que no aparecen en los programas oficiales.
Porque las oportunidades no nacen solamente en una reunión. A veces aparecen pedaleando una mañana de sábado. O contemplando Madrid desde una terraza. En un abrazo después de mucho tiempo. En una conversación breve que continúa días después.
La estrategia marca el rumbo, pero son las personas quienes hacen avanzar los proyectos.
Y qué alegría volver a estar aquí.
#NoSinMiMaleta está de vuelta.